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Desde mundos pos apocalípticos hasta otros súper tecnológicos, la literatura distópica presenta estimulantes escenarios que hacen preguntarnos hacia dónde vamos como sociedad, dadas las tendencias políticas, científicas e ideológicas que rigen nuestro tiempo. A continuación, te presento ocho novelas distópicas clásicas, las cuales, sin lugar a dudas, van a ejercitar tu perspectiva sobre el porvenir.

La máquina del tiempo

Esta es una de las novelas distópicas más antiguas que hay, y su planteamiento es muy original. Publicada en 1895, La máquina del tiempo presenta la historia de un caballero inglés de finales del siglo XIX, el cual inventa una máquina que le permite hacer un viaje al futuro, ¡hasta el año 802,701! Respecto a lo que el viajero encuentra en tan remoto destino, sólo diré que responde a la pregunta: ¿qué pasaría si el sistema capitalista perdura cientos de miles de años? Si te gustan las historias de aventuras, la crítica social y la ciencia ficción, La máquina del tiempo, de H. G. Wells, te atrapará desde el inicio.

Un mundo feliz

Esta es la novela más famosa del escritor británico Aldous Huxley, publicada por primera vez en 1932. El libro ocupa el quinto puesto en la lista de las 100 mejores novelas de la Modern Library del siglo XX. Esta distopía narra un futuro en el que la sociedad se vale de su avanzada tecnología en materia de eugenesia, para clonar y crear distintas clases de personas, las cuales tendrán, según aptitudes preconcebidas, un rol por desarrollar en el mundo, de manera 100% efectiva y “feliz”. La obra retrata, desde una perspectiva crítica, a la cultura contemporánea, captando el optimismo social por el desarrollo tecnológico, el incontenible impulso por consumir y la paulatina cosificación de los trabajadores. Huxley describió, con gran conocimiento científico y humanístico, un futuro muy próximo a nuestro presente, por lo que vale la pena leer este visionario y breve clásico.

Kallocaína

Este título es un precedente de 1984 y el resto de las novelas distópicas de mediados del siglo XX. Publicada en 1940, Kallocaína presenta un escenario inspirado en el auge de los regímenes militares de corte fascista o nacionalista que protagonizaron la segunda guerra mundial. De hecho, la autora del libro, la sueca Karin Boye, se suicidó en 1941, cuando el ejército nazi invadió su querida Grecia. Así, el contexto de la narración es un Estado totalitario, en el cual los individuos perdieron la libertad y casi toda forma de intimidad, por causa de un gobierno paranoico y controlador. No obstante, detrás de sus máscaras sociales, las personas aún cuentan con la secrecía de sus pensamientos, pero no por mucho tiempo; el químico Leo Kall ha desarrollado el suero de la verdad más poderoso de la historia, y lo ha bautizado, Kallocaína. Un ángulo especial de esta novela, es el que posee el personaje principal, pues Leo es parte del sistema, el gran hermano, y no simplemente un opositor del régimen. Los problemas de Kall comienzan cuando su droga de control estatal tiene éxito, al conseguir acceso a la verdad detrás de todas las máscaras.

1984

Novela distópica de George Orwell, publicada en 1949, que plantea un Estado fascista, súper vigilado, de habitantes subyugados, donde está prohibido el libre pensamiento. La ingobernabilidad o pérdida de la libertad, es un temor humano que está presente en distintas obras de ciencia ficción, y ésta no es la excepción. Por otra parte, 1984 también hace una fuerte crítica a los sistemas políticos de su época (la posguerra y el inicio de la guerra fría), y hasta a los actuales. Si te gustan las historias con una profunda visión de la relación Estado-individuo, esta obra de George Orwell será de tu agrado.

Fahrenheit 451

Todos los buenos libros de ciencia ficción comparten esta característica: toman algo que conoces, lo transforman y te lo presentan nuevamente, con la intención de que percibas una cosa específica, como, el acelerado desarrollo tecnológico, la asfixiante sobrepoblación, el codicioso sistema económico o la injusticia del sistema político, causando que te sorprendas por lo tremenda que es la realidad. Así, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury es un clásico de las distopías literarias, pues plantea un escenario futurista y, algo muy conocido: la enajenación. Con mayor precisión, la estupidez propiciada en la sociedad, por un estado que prefiere consumistas antes que pensadores. De hecho, en el escenario que plantea Fahrenheit 451, los bomberos son llamados para provocar incendios, y lo que arde son libros. Si te gustan los títulos con una perspectiva crítica sobre el consumo y los medios estatales de control, este clásico de 1953 atrapará tu atención.

El señor de las moscas

Seguramente escuchaste hablar de este libro de William Golding, pues es uno de esos textos que varios profes de literatura utilizan para promover la lectura, y es que es una obra muy entretenida, con un toque de suspenso y terror psicológico, que además plantea problemas complejos, en el área social, moral y hasta existencial. ¿Qué pasaría si quedaras varado (con un grupo de chicos) en una isla desierta, fuera de toda ley?, ¿cómo te comportarías?, ¿sobreviviría el más fuerte, o tratarían de respetarse y crear normas? Todas estas problemáticas son abordadas en El señor de las moscas (1954), a través de personajes muy bien logrados e interesantes. Así que, si te gustan las historias de supervivencia con un poco de suspenso y filosofía, entonces tienes que leer El señor de las moscas.

La naranja mecánica

Esta novela del escritor británico, Anthony Burgess, fue publicada en 1962 y, casi una década después, su historia fue presentada en el cine con una película homónima, dirigida por Stanley Kubrick. Como consecuencia del film, el libro se convirtió en una pieza muy famosa y buscada. La novela es narrada por Alex, un adolescente que disfruta de la ultraviolencia, quien, en compañía de su grupo de amigos (sus drugos), comete varios delitos. Alex es encontrado en la escena de uno de sus crímenes y, a pesar de su corta edad, es encarcelado. Poco después de haber entrado en la cárcel, nuestro protagonista es seleccionado para recibir un tratamiento especial que pretende regular su carácter. A lo largo de esta distopía, el autor describe de manera cruda y brutal a una juventud perturbada y terrible, y al mismo tiempo nos regala una perspectiva crítica de los medios de normación, dejando en claro que la elección ética es superior a la bondad mecánica. Si te gustan los libros distópicos con algo de crueldad y un buen argumento de trasfondo, seguramente disfrutarás mucho de este volumen.

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Este libro es una distopía clave de la ciencia ficción y la literatura cyberpunk, pues presenta una Tierra futurista, después de una horrible guerra nuclear, que ha quedado radiactiva y vacía de la mayoría de sus habitantes, los cuales migraron a colonias en otros planetas. Los únicos que permanecen aquí, en la Tierra, son aquellos que desean morir o los que no tienen la posibilidad de marcharse. Sin embargo, las personas adquieren robots que imitan a los casi extintos animales, porque añoran el contacto con otras formas de vida. También hacen androides humanoides siguiendo ese principio, y ello marca el inicio de los problemas. Un grupo de androides Nexus 6 (los de última generación, que son más inteligentes que los humanos) ha abandonado su papel como servidumbre en una colonia de Marte y ha escapado a la Tierra, asesinando a los que se cruzaron en su camino. Es entonces cuando entra en escena el caza recompensas, Rick Deckard, quien se dedica a “retirar” unidades “descompuestas”. Si te gustó la versión cinematográfica titulada Blade Runner, este libro de 1968 escrito por Philip K. Dick, te gustará mucho más.

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